Revista Superreinos, Ciencia y Ficción

Indice           Editorial          Pensar lo Nuevo            Entrevistas            Archivo Allsop           Oráculo de los Reinos               Crónicas             Impresiones
PENSAR LO NUEVO

Y el impacto de investigaciones recientes

El Mito de Origen de la Hoja de Koka

Registro hecho por Fernando Urbina Rangel, desde la narración del Abuelo José García de la nación Muinane (1988, Amazonía, Colombia)


“LA PORCIÓN DIARIA”, HOJAS FRESCAS DE KOKA EN UN CANASTO.

TLa Koka es un cultivo sagrado en Sudamérica y su presencia está asociada al saber; saber que se expresa en palabras. Por eso se consume en los momentos donde el conocimiento se trasmite colectivamente, y simbólicamente se presenta como una Hoja-Lengua en algunas mitologías.  

Aún así, la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU de 1961, decidió prohibir su uso y cultivo, al asimilarla con la cocaína, y restringiendo así su investigación científica y de paso, criminalizando a más de 11 millones de personas, principalmente indígenas y mestizos, cuya cultura está intrínsecamente relacionada al uso tradicional de la coca.

Presentamos aquí, una versión sobre el Mito Arcaico del origen de la Koka, registrado por Fernando Urbina Rangel en 1988, y expuesta durante el encuentro “Minga Koka”, organizado por Fundación Lobeliana. Lo presentamos con la motivación de aportar a la despenalización de esta planta, y reproducir la belleza de este mito donde la palabras son entendidas como herramientas de acceso directo al principio de los orígenes.


Publicación por: Eugenio Figueroa & Ileana Diotima
Imágenes cedidas por: Fernando Urbina


COMENTARIOS PREVIOS AL MITO

Koka, Hayo, Ayu, Inal mama, son algunos de los nombres que esta planta toma en el extenso mundo de las sociedades andinas y amazónicas. Especie que comprende principalmente, cuatro variedades taxonómicas distintas en Sudamérica, cada una asociada a regiones y culturas específicas (1). 

A pesar de su extensión y su fuerza de arraigo, la Organización Mundial de la Salud en 1961, ubicó a la planta en la lista 1 de estupefacientes, junto a la heroína y la cocaína. Se hizo esto, a pesar que la hoja de Koka ha sido ampliamente usada como un estimulante benigno, además de cumplir un rol ceremonial fundamental en las culturas andino-amazónicas durante milenios. 

Tuesta de hojas frescas de koka a fuego lento

La Koka se consume de diversas maneras. Los Quechua y los Aymara la picchan, chacchean o acullican. Esta acción, es más compleja que masticar; se introducen hojas de Koka seca en la boca, se mastica un poco, y se acumulan en forma de bolo. Luego se agrega un “activador”, una sustancia alcalina para “ensalivarse en el tiempo”.  Los andinos usan esta planta, para trocar, ofrendar, sanar y adivinar.

Los Arahuacos (dentro de otros grupos) hacen algo parecido, pero se sirven de cal de concha que portan dentro de una calabacilla que llaman Poporo. 

La hoja de koka pulverizándose en un largo mortero de tronco de palmera

Los Muinane (dentro de otros grupos) consumen la hoja mambeandola. El Mambe, es una poción antigua, que consiste en hoja de Koka tostada, molida y harneada finamente mezclada con ceniza de alguna planta, como la hoja del Yarumo. La forma de preparar el mambe conlleva ceremonia e intención; rito que comienza desde la cosecha, hasta luego introducir el mambe en la boca y dejándolo ensalivar. 

Para el pueblo Muinane, la Erythroxylum Coca es una planta sagrada, y la hoja de Koka está asociada al saber; saber que se expresa en palabras, (muchas veces dictadas durante el sueño). Como podrá verse en el mito que aquí presentamos, la Koka se presenta como una lengua; ese músculo flácido y secreto con que articula el hablar. Porque al hablar, nuestra vida se ancla en el devenir de la historia, y así se activa la memoria colectiva. 
Mezcla de cenizas de yarumo con polvo de koka para formar el mambe

La llegada a la mayoría de edad, suele estar marcada por el acceso a esta planta. Su presencia sustenta la transmisión de conocimiento oral, y refuerza la identidad colectiva.

La hoja entra por la boca y modifica el habla, al punto que algunos mambeadores aseguran que la planta convierte las palabras comunes en “palabras dulces”, porque algo misterioso sucede cuando la koka está en el cuerpo: uno habla desde otro lugar, y escucha desde otro lugar. Desde un lugar más allá de lo personal quizás.  

EL MITO

“Después del gran diluvio solo quedaron instrumentos de piedra. Hachas, machetes, mecheros. Todas las tribus de la selva estaban sufriendo, y el héroe Buinaima buscaba la manera de recordar el relato de sus orígenes.  

Recolección”, trabajo cuidadoso en extremo, religioso

Para esto hacía invocaciones. A través del sueño, los espíritus le hablaban. Sin embargo fracasaba, y no lograba convocar la suficiente fuerza para establecer la conexión con las primeras fuerzas creadoras. 

Al ver su hija Komuyarigno, que su padre no tiene resultados, le pide que le construya un canasto para transportar sus plantas de la chagra, en donde la niña introduce también un peine de almendra. Al peinar su pelo, sin darse cuenta deja caer tres pepitas al suelo, unas especies de liendres. Y del contacto con la tierra, entonces nacen las primeras hojas de Koka; hojas que eran nuestra lengua. Y así, ya llegaba el aroma a su padre Buinaime. La llegaba de la sabiduría. 

El abuelo josé mambeando

La niña puso las primeras hojas de Koka dentro del canasto, y desde ahí dio de comer al mundo. A su papá le aconseja que haga sus invocaciones con esta nueva planta. Le dice que ponga el canasto bocabajo y le dé un golpe con la mano. Esto es para que salga hasta la última hoja, y no se pierda ninguna palabra. Esta hoja es como un libro, y de ella surge el conocimiento. 

Pero la Koka es fea si uno la come sin tostar, babosa. Si la tuesta al fuego, es buena. Con el fuego uno come. El fuego trae consigo a las fuerzas creadoras. A través del fuego se arreglan nuestras comida. Como la yuca, que es venenosa y el fuego la arregla. Con fuego y agua se cocina. Y al tostarlas las hojas de Koka comienzan a aumentar; de la misma manera que nosotros vamos creciendo, aumentando. El canasto de pronto se llena por completo.

La niña entonces, aconseja mezclar las hojas de Koka con otras plantas. Su papá entonces, se dirige a la chagra. Pero ahí solo encuentra a un gavilán convertido en el Yarumo o “Planta del gavilán”. El padre las quema, y las mezcla con las hojas de Koka tostada. De la unión de las cenizas de Yarumo con las hojas de Koka tostada, nace el Mambe. Y así el recuerdo de las historias de los orígenes. La reunión en comunidad para intercambiar palabras, y unirse en la corriente circular del diálogo”.
(1) La coca de los Andes en Bolivia y Perú (Erythroxylum coca var. coca), la coca amazónica  (Erythroxylum coca var. Ipadu), la coca colombiana ((Erythroxylum novogranatense var. novogranatense), y la coca del norte de Perú (Trujillo) y el oeste de Ecuador (Erythroxylum novogranatense var. truxillense), que es el saborizante natural de la Coca-Cola.
Instituciones
colaboradoras
editorial@superreinos.com
@superreinos
nuestro esqueleto

Chile - 2026

impresos